Trucos para vencer la timidez en los niños

El individuo que es tímido se oculta bajo el manto de la timidez para protegerse de situaciones sociales que le resultan comprometidas, violentas o simplemente molestas.
La timidez es un mecanismo de defensa a nivel social. Pero, … ¿es realmente algo negativo?

La timidez no siempre tiene por que considerarse como algo negativo; ser tímido, hasta cierto punto, nos evita muchas molestias. El problema viene cuando el nivel de timidez hace que tengamos problemas de adaptación, ya sea a nivel social, personal o de conducta.

La timidez forma parte del desarrollo normal del ser humano, empieza a aparecer en torno a los cinco o seis meses (miedo a los extraños) y se repite en torno a los dos años. En cualquier caso, no todos los seres humanos somos iguales y por lo tanto “La timidez” no es un patrón fijo del desarrollo.

En la infancia, el problema no suele aparecer hasta pasados los tres años que es cuando la timidez alcanza niveles problemáticos ya que puede perjudicar a la hora de establecer sus primeros contactos sociales al ir a la escuela, etc.

Pese a que existen personas más tímidas que otras (recordemos que un cierto nivel de timidez no es negativo), nuestro deber como educadores es proporcionar a los pequeños las habilidades necesarias para que puedan desarrollarse en el futuro con normalidad.

Principales causas de la timidez:

– Miedo a situaciones nuevas: Algunos niños temen las situaciones nuevas por lo que tienden a aislarse o evadirse.

– Herencia: Ya sea a nivel genético (todavía por demostrar) o por aprendizaje del comportamiento de los padres (tímidos a su vez), el niño puede encontrar en su hogar una de las causas de la timidez.

– Carácter tímido: Existen niños tímidos desde que nacen, sin existir factores sociales o ambientales que les expongan a la timidez.

– Sobreprotección: Los padres sobreprotectores suelen inculcar incoscientemente miedos e inseguridades a sus pequeños para conseguir una mayor dependencia hacia ellos y así controlarlos mejor.

– Autoestima e inseguridad: Un bajo nivel de autoestima es una de las principales causas de la timidez. La inseguridad puede estar provocada por diferentes motivos, desde una educación inestable, hasta miedos no superados, etc.

La cuestión es que todas estas causas pueden provocar en los pequeños conductas de inadapatación o conductas problemáticas para ellos, su entorno, su evolución y su personalidad:

– Suelen ser niños que tienen problemas para pedir ayuda en clase o a nivel emocional.
– Dificultades para hacer y mantener amistades.
– Dificultades para defenderse a si mismo y sus derechos.
– Dificultades para expresar sus opiniones.
– Dificultades para expresar sus sentimientos.
– Dificultades para ser comprendidos.
– Suelen ser niños cuya actitud de timidez se mal interpreta como indiferencia o presuntuosidad.

¿Qué podemos hacer para prevenir la timidez?

– Enseñar hábitos sociales: Es positivo que los padres enseñen a sus hijos, desde pequeños, a comportarse en situaciones sociales y a mantener amistades. Por ejemplo, saber decir “por favor” y “gracias”, presentarse a otros niños, compartir juguetes, empezar una conversación, etc.

– Mejorar su autoestima: Los niños deben ser apoyados por sus padres, los cuales les deben hacer sentir competentes y capaces, enseñarles aquellas habilidades de las que carezcan y enseñarles a que prevalezcan sus derechos sin irrumpir en los de los demás.

– No promocionar la timidez: Con burlas o etiquetas que suelen ser muy habituales como forma de reproche por su comportamiento tímido, con esta actitud lo que hacemos es afianzar la idea y creencias de timidez en el niño, agudizando la misma.

– Enseñarles a expresar sus sentimientos: Es necesario que los niños aprendan a expresar sus sentimientos, es lo que se denomina comunicación afectiva, y tiene ida y vuelta, es decir, no sólo los niños deben aprender a expresar sus sentimientos si no que los padres deben hacerlo con ellos también, tanto los positivos como los negativos, esto inducirá un mayor conocimiento entre ellos y de ellos mismos.

– Darles amor y cariño: A los niños les gusta sentirse amados y protegidos en todo momento y sin condiciones, esto fomenta la seguridad en ellos mismos y en su familia, además de aprender valores positivos.

La timidez, en resumen, es negativa en cuanto provoca desadaptaciones para el sujeto, es nuestro deber proporcionar a nuestros pequeños todas las herramientas de conducta necesarias para un desarrollo eficaz a lo largo de la vida.

Se esconden entre las polleras de la mamá, se quedan paralizados en los cumpleaños, frente a la presencia de otros adultos o en situaciones nuevas bajan la mirada, no responden, se ponen colorados o tiemblan.
Les cuesta acercarse a jugar con otros chicos. En la escuela, no responden a las preguntas de los maestros, se quedan solos en el recreo, no se defienden, no dicen lo que les pasa y no piden ayuda.

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