Algunas ideas para dejar de fumar

 

Nadie duda que el tabaco es nocivo para la salud – la nuestra y la de los que nos rodean-, aunque también es justo reconocer que fumar es muy agradable –los fumadores me comprenderán-. En cualquier caso, la salud es más importante y, para aquellos fumadores recalcitrantes, no sería vano recordarles el precio del tabaco para que se animen a dejarlo. Para ello, intentaremos brindar en las siguientes líneas algunas ideas.

La primera norma para abandonar el tabaco es el auto-convencimiento. Debemos estar plenamente seguros de que queremos dejarlo, porque si no todo intento será vano. Es igual que nos lo recomienden. Sólo funcionará si estamos totalmente mentalizados.

Es interesante, asímismo, elaborar una lista de motivos para abandonar nuestro hábito y repetírnoslas cada día. E igualmente, colocar en lugares estratégicos de la casa –donde acostumbremos a fumar, por ejemplo- post-it con algunas de estas razones.

El ahorro nos convence a todos. Por ello, no estaría de más calcular el dinero que nos ahorraríamos dejando de fumar y, en este sentido, aprovecharlo para darnos un gusto. Pensar que con lo que dejamos de gastar en tabaco en un mes podremos comprar algo que nos gusta incentivará nuestra fuerza de voluntad. Además, estamos sufriendo por dejarlo así que, al menos, démonos un capricho.

La autodisciplina es fundamental, como decíamos. Fijemos una fecha para dejarlo y ciñámonos a ella rigurosamente, con más motivo si pretendemos abandonarlo de forma escalonada.

 

¡Cuidado con las salidas! Salir a cenar o a tomar unas copas puede significar recaer, ya que son momentos propicios para fumar. Por ello, es interesante no salir al menos durante las primeras dos o tres semanas.

Es importante, asímismo, mentalizarse de que los efectos de la adicción a la nicotina tienen una duración limitada. El organismo estará unos días pidiéndonos esta sustancia, pero eso pasará. Además, durante ese breve periodo de tiempo, podemos ayudarnos con productos farmacéuticos tales como chicles o parches de nicotina que proporcionan únicamente la que el organismo exige para calmar la ansiedad.

Por último, debemos conocer los factores más comunes de recaida: el estrés, los enfados, los momentos anímicamente bajos, etc. Durante esos periodos, debemos tener la guardia más alta de lo habitual.

Dejar el hábito del tabaco es duro. Habrá momentos en que estemos irritables o agobiados. Por ello, es conveniente pedir a nuestros allegados que nos comprendan y apoyen.

Hemos intentado aportar algunas ideas a aquellas personas que estén abandonando el hábito o que se propongan hacerlo. Esperamos haberlo conseguido.

Fotos: Planta de tabaco: Ram-Man en Wikipedia |  Utensilios de fumador: Or14nd0 enWikipedia

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  1. Parece mentira lo difícil que es dejar este vicio.

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