El Crecimiento Poblacional

De manera un poco bizarra, el agente Smith de la película “Matrix” le comentaba al personaje de Neo, que el ser humano se comportaba ya no como un mamífero, sino que por el contrario, actualmente tenía el comportamiento de un virus, que era como uncáncer para el mundo en el que vivimos. En su análisis del comportamiento humano, el villano de la película decía que el hombre se terminaba gastando todos los recursos que le daban sustento a su vida, en un comportamiento irracional que lo condenaba a su inexistencia.

Siglos antes de que los Wachowski dieran muestras de su profundo pensamiento filosófico, Thomas Malthus, el economista ingles clásico del siglo XVIII, había promulgado su idea acerca de que las diferentes tasas de crecimiento entre el hombre y la producción de alimentos tendrían como consecuencia que los primeros nacieran mucho más rápido que la capacidad de producción de los segundos, llevándonos hacia un futuro catastrófico en el que la comida sería insuficiente para todos los seres humano.

Hoy en día, a pesar de que las críticas hacia estas dos corrientes de pensamiento son bastantes profundas, la verdad es que deberíamos hacer un análisis más concienzudo sobre la situación que vivimos, y ver qué medidas podremos tomar en pro de un mejor mañana para todos.

Lo primero a decir es que las teorías malthusianas cayeron en desgracia bastante rápido entre sus contemporáneos, dado que se demostró que la productividad de los alimentos era muy superior a lo que el economista creía. No obstante, con la explosión demográfica que se ha venido dando desde los años sesentas, la situación parece haber cambiado un poco frente a los postulados de la economía lúgubre.

Para la década de 1.960 habitaban en el planeta tierra la nada irrisoria suma de 3.000 millones de personas, según el Banco Mundial. Para una fecha tan cercana como en la década de los años noventas, los seres humanos llegamos a ser más de 6.000 millones de personas, duplicando el número, en un periodo record frente a todo lo que se tenía conocimiento.

 

Para diciembre de este año, se espera que la humanidad se haya incrementando en 500 millones de personas más, desde 1.999. Frente a las cifras anteriores, es verdaderamente preocupante la situación del hombre en el planeta tierra, pues parece queestamos copando la capacidad del mismo para darnos vivienda, alimentación y todos los recursos necesarios que necesitamos para sobrevivir.

A pesar de lo anterior, se calcula que el planeta tierra está en capacidad de alimentar a una población más grande que la actual, teniendo cálculos tan optimistas que dicen que son de cerca de 10.000 o 10.500 millones de personas las que podríamos habitar acá tranquilamente. Si le hacemos caso a la ONU, que dice que para el 2.050 la población humana llegará a ser de tan sólo 9.100 millones de personas, la verdad es que parece que la situación está solucionada. Como conclusión a esto, podríamos decir que ni Matrix ni Malthus tenían la razón en sus postulados apocalípticos.

No obstante, existe algo que al parecer no se tiene en cuenta en los optimistas cálculos de las organizaciones que proyectan un futuro tan promisorio para todos.El asunto radica en que hay una inmensa diferenciación con respecto a en qué parte del mundo nazcan las personas de ahora en adelante. Todos los seres humanos que habitamos en este mundo poseemos algo que se conoce como la huella ecológica, que se define como el impacto que tenemos en el medio ambiente, la naturaleza y todos los recursos que disponemos en general.

Dependiendo de la manera en la que nos comportamos al diario vivir, y de nuestros patrones de consumo, cada uno de nosotros tenemos una huella ecológica más o menos profunda. Teniendo en cuenta las capacidades económicas de los países, los habitantes de los Estados Unidos tiene una profunda huella, mientras que los pobres habitantes de África tienen una mucha menor. La comparación entre un habitante de los Estados Unidos, el país con más impacto ambiental, y Etiopía, es de más de nueve veces.

Teniendo como medida la huella ecológica, la verdad es que los optimistas cálculos sobre la población y los recursos no lo son tanto, llegando a ser más bien muy dura la situación que a futuro se viene. Uno de los aspectos más interesantes es que al día de hoy, la verdad es que la tierra alcanza para todos, puesto que estadísticamente hablando, a cada ser humano en la tierra le corresponderían dos hectáreas para poder satisfacer sus necesidades. Es decir, cada ser humano dispone de dos hectáreas para su subsistencia.

No obstante frente a lo anterior, sí medimos la cantidad de tierra que dispone cada persona, dependiendo del país y su patrón de consumo la situación no es tan favorable.Más del 70% de los países del mundo necesitan de más de las dos huellas que actualmente disponemos. Teniendo en cuenta que con esas dos hectáreas de tierra debemos satisfacer nuestras necesidades alimenticias y ambientales (el consumo del dióxido de carbono que producimos), pues la verdad es que la situación a futuro si parece algo a lo Matrix o a los Malthus.

Como conclusión, podemos decir que el futuro del hombre sobre la tierra radica (una vez más) en su capacidad de concientizarse sobre el impacto ambiental que cada uno de nosotros tiene. El modelo capitalista de producción y consumo desaforado parece estar obsoleto frente a la nueva situación que tenemos, en la que debemos darle paso a una concientización de las consecuencias que tendría a futuro el no cambiar nuestra actitud.

La cantidad de recursos que necesitamos diariamente en artículos de lujo es tan inmensamente grande, que es verdaderamente triste saber que estamos arriesgando nuestra subsistencia como especie para satisfacer puras necesidades meramente superficiales. El aparato productivo capitalista podría centrarse a futuro en la creación e inversión en sectores necesarios para el nuevo escenario mundial, tratando con esto de equilibrar el capitalismo con el mejoramiento ambiental.

Desde la creación de empresas y tecnologias amables con la naturaleza, hasta procesos de producción de bienes y servicios que ayuden a la creación de un mundo mejor, la gran oportunidad económica del planeta tierra radica en la creación y establecimiento de los mercados que a futuro se desarrollaran acordes al medio ambiente. Desde un mundo energetico con elementos renovables y ecológicos hasta los mercados de dioxido de carbono, el planeta debe centrarse en un sistema económco que le de primacía al ambiente, para tratar de evitar la catastrofe que se ha causado hasta la actualidad.

Debemos encontrar la manera de satisfacer las necesidades de un mundo cada vez más creciente en el numero de habitantes, pero sin destruir los elementos que nos dan la vida.

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