Por qué es repugnante tener sexo con una herman@

 

Muchas veces me había preguntado sobre este tema, si el “asco” era cultural, si era una cuestión de educación en mi misma familia o si en verdad era una cuestión de “genes”; pues hace poco los científicos descubrieron que la repulsión al sexo con un hermano se da por qué existe un sistema propio del ser humano que regula el rechazo o aborrecimiento del incesto.

 

De hecho, este rechazo irá en aumento mientras más se conviva con el hermano, es más aún si la persona no es familiar también se llegará a sentir este rechazo, el cual sobre todo, lo experimentan las mujeres.

Pero ¿Cómo se llegó a esta conclusión? Pues unos investigadores de la Universidad de California en Santa Barbará, John Tooby y Leda Cosmides, en conjunto con Debra Lieberman de la Universidad de Hawaii, deseaban saber por qué además de ser un tabú, era bastante desagradable besar en la boca a hermano o hermana y peor aún, tener relaciones sexuales, y es que el detalle de todo esto podrían encontrarse  en los primeros principios de la misma teoría freudiana, la cual dice “Si se reside en la misma casa mucho tiempo cuando se es niño, se los tratará como se trataría a cualquier hermano”, lo cual parece operar a niveles no conscientes.

Así, Tooby, Cosmides y Lieberman, en su informe publicado en la revista Nature han dicho que todo esto es un proceso subconsciente ya que mientras más tiempo veas a tu madre proporcionarle cuidados a tu hermano o hermana, este sistema propio que tenemos los seres humanos, se activa de manera subconsciente. 

Además, durante una entrevista telefónica, Cosmides afirmó que fueron “en busca de una clase de sistema de detección, porque algunas de las teorías más importantes de la biología evolutiva señalaban que debería existir algo así”. De otro lado, Cosmides agregó que “debería regular tanto el altruismo como el asco por el incesto”

Así, se puede llegar a la conclusión que los autores llegaron a descubrir que los seres humanos poseemos un sistema propio, innato que puede llegar a regular cualquiera de las dos actitudes, el rechazo por el semejante y el incesto.

Cosmides también señaló que “estos datos muestran que el grado en que sentimos esas cosas está gobernado por estas señales que (…) predicen si alguien es un hermano. Y funciona sin importar tus creencias”.

El fruto prohibido

Las pruebas tomadas demandaron a unos 600 encuestados los cuales, a los cuales se les tomó un test con diferentes preguntas, es decir, para que no sospechasen qué era lo que se estaba estudiando y así, dirigir sus preguntas.

“Les preguntamos cuántos favores hicieron a un hermano en un mes. Les consultamos sobre lo probable que sería que le donara un riñón a su hermano si lo necesitara”, comentó Cosmides.

De hecho, las preguntas contenían todo tipo de contenido de corte ético, las cuales también estaban incluidas preguntas acerca de las relaciones sexuales entre los parientes y sobre todo con los hermanos. Así, entre los participantes también había personas  que debido a la diferencia de edades con sus hermanos o hermanastros (unos 10 o 20 años), nunca habían compartido su hogar con estos.

Las respuestas de ellos determinaron que el asco por el incesto y el altruismo estaban conectados, es decir, que mientras una persona vea que su madre le proporcione afecto a su hermano menor o mientras más tiempo hayan pasado juntos en el hogar, hay una sensación de asco a la idea de tener sexo cuando se llega a una edad adulta.

“Si se reside en la misma casa mucho tiempo cuando se es niño, se los tratará como se trataría a cualquier hermano. Esto parece operar a nivel no consciente” agregó el especialista.

De hecho, ver a la madre cómo le brinda afecto a un niño menor hace que cuando también se sienta afecto por esto y cuando se llega a la madurez dicha persona sienta asco (de una manera sexual) por aquél. Además, son las mujeres las que se encuentran más sensibles al tema, pues son las que durante las encuestas, peor reaccionaron frente al tema, con adjetivos o haciendo algunas muecas.

Se contradice con Freud

Así es, el es estudio no se sigue las enseñanzas del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, quien describiese al complejo deEdipo, como una forma de caer en el incesto de madre a hijo varón.

Cosmides aseguro que Freud llegó a la conclusión que una persona “se sentía atraída por los parientes, los hermanos y los padres y que se necesitaba la fuerza de la cultura y de la sociedad para mantenernos alejados del incesto, que está en nuestros corazones”; sin embargo, en este estudio la cultura no ha sido la determinante para decidir en temas sexuales con un pariente tan cercano como un hermano o hermana.

De hecho, el especialista dijo que lo más probable con Freud era que al haber sido criado por una nodriza que también lo amamantó, su cerebro pudo haber combinado ambos sentimientos por lo cual pudo haber desarrollado cierta atracción por ella.

Con lo cual, volvemos a la tesis postulada por estos científicos norteamericanos, con la cual podemos llegar a la conclusión que todo acercamiento más allá de lo filial, con los hermanos, está regido por nuestros mismos cuerpos, en donde se activa algún “gen” e inmediatamente el asco o repugnancia aparecen.

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