Todos hemos oído hablar de los ‘cortes de digestión’. Hay pocas cosas que desesperen a un niño más que esperar dos horas o dos horas y media para poder bañarse en la playa o en la piscina. En vacaciones, es una guerra diaria tener que explicarle -y explicarnos, cuando los niños éramos nosotros- que debe esperar a hacer la digestión porque, sino,puede ser peligroso. Pero, ¿Qué hay de verdad en ello?

Bañista en la playa
En primer lugar, debemos decir que lo que llamamos popularmente ‘corte de digestión’ no es exactamente eso. Trataremos de explicarlo. Realmente, se trata de un problema de cambio repentino de temperatura. Cuando hace calor, los vasos sanguíneos que se encuentran bajo la piel están muy abiertos, con objeto de facilitar lacirculación periférica, la cual hace posible la refrigeración del cuerpo. El ritmo cardiaco aumenta también con el mismo fin.