Se acerca un nuevo verano y, con él, llegará otra vez el visitante que no falta ningún año: el mosquito. Zumbidos, picaduras y molestias volverán a formar parte de nuestro día a día. Buscaremos repelentes, trampas y cualquier otro artilugio que nos permita librarnos de ellos, pero, probablemente, será inútil.

En este sentido, casi todos nos hemos preguntado alguna vez qué tendrá nuestro cuerpo para atraer tanto a esos bichitos. Curiosamente, se da el caso de que a algunas personas apenas las pican, mientras que a otras las masacran. ¿Por qué sucede esto?
Los científicos investigan sobre ello arduamente, pues –si bien en los países desarrollados no pasan de ser un problema molesto- en algunos del tercer mundo la picadura de alguno de estos insectos es portadora de gravísimas enfermedades. Es el caso, por ejemplo, del Anopheles Gambiae, portador de laMalaria, y del Aedes aegypti, que transmite el Dengue y la Fiebre amarilla.